viernes, 19 de febrero de 2010

¿La píldora del día después en los colegios?


¿La píldora del día después en los colegios?
Es común escuchar en dicho: -pastelero a sus pasteles-

Hoy tras la nueva carrera en busca de la moneda, se abre nuevamente el tema tan codiciado de la sexualidad. Al ver las noticias es posible escuchar numerosas posturas ante el tema, que como ya se ha dicho, se repite en cada periodo de elección presidencial.
La mal ponderada académicamente Wikipedia define esta píldora como un anticonceptivo de emergencia que busca inhibir o atrasar la ovulación e interferir en la fecundación provocando una alteración el endometrio si es tomada dentro de 72 horas ocurrido el evento sexual.
Frases como “somos libres para hacer lo que queramos”, “por sobre todo respeto la vida” ó “eso no es vida” se vuelven comunes. Son tantas las opciones que parece una liquidación en alguna gran cadena multinacional. Pero, ¿es la vida un concepto tan sencillo que debe abordarse con tanta libertad como si me como un chocolate o no?
Somos seres tan especiales y tenemos en nuestras manos un solo objetivo que es el llegar a vivir cada día tan bien y tan a concho la vida que nuestro paso por este mundo, valga la pena.
Es probable que estas palabras parezcan venir de una persona totalmente eticosa, pero más bien, es en realidad un pensamiento más bien consciente. Todo esto no es más que vivir humanamente.
Acaso la vida es “algo”. Me pongo a pensar en un hilo más bien básico y me digo: mi abuela opto por la vida, mi madre opto por la vida, las madres de mis amigos optaron por la vida y a pesar de todas las diferentes realidades, es impresionante ver la cantidad de mujeres aperradas que han optado a través de la humanidad por la vida.
Los 60` trajo consigo la liberación femenina y de la mano, tal vez, la deshumanización de éstas, pero ojo, solo en el sentido de (en algunos casos) el no hacerse cargo de las responsabilidades de los actos y del respeto por si mismas, lo que no es malo, pero que no da muestra de la esencia femenina.
Es humano querer vivir y descubrir nuevas experiencias, el ser libre, el decidir buscar opciones válidas para vivir en este mundo cada vez más acelerado. Pero, ¿cuánto es el poder que tenemos nosotros sobre la vida?
Ahora…
Imagínense llegar a una sala de clases y que se acerque una alumna exigiendo la píldora con el pensamiento de que es “una decisión responsable” y que ante aquella rica o rápida experiencia que no se debe dejar consecuencias.
La verdad me pondría a llorar por la situación, y sin estar tan hormonal, buscaría alguna ventana de luz para comprender tan rara petición.
Definitivamente, a quién se le ocurrió tamaña idea, parece que no sabe que el colegio se va a aprender de la vida para no cometer errores tan grandes como desgraciarse y desgraciar la vida a otros, en este caso un ser que no tiene culpa de nada.
La verdad creo que hoy es inevitable no ser partícipe de esta discusión, de la cual hay variadas verdades, todas válidas, aunque descabelladas, ya que ponen en juego a (en este caso) adolecentes que muchas veces no conocen ni el concepto, ni su propia libertad.
Y finalmente, la vida es para vivirla, pero no para confundir libertad con libertinaje ó responsabilidad con decisión.
¡A vivir se ha dicho! Pero bien

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